martes, 26 de noviembre de 2013

Combate Mortal



Por: Alexiel Vidam

El género cinematográfico de Artes Marciales tiene como característica central la utilización de escenas de combate con uno o más sistemas de Artes Marciales –valga la redundancia-. Uno de los más populares es el Kung Fu, por sus formas vistosas y acrobáticas, pero también existen películas sobre Karate, Judo, Kenjutsu, entre otras. Una de las figuras más representativas del cine de samuráis fue Akira Kurosawa, quien centraba más sus filmes en el fondo psicológico y espiritual de los personajes, descuidando el aspecto coreográfico. Por el contrario, aparecieron esas películas que mostraban la vistosidad del Arte Marcial, descuidando bastante el argumento.

Con los años, el género ha ido evolucionando. Actualmente, muchos directores de mayor nivel cinematográfico rescatan el lado estético de las Artes Marciales, presentándolas también como pieza fundamental de su cine de época.

A continuación, ofrecemos una variada selección de las mejores escenas de combate del cine de Artes Marciales.


El mejor de los maestros



Tal vez no muchos han escuchado hablar sobre Yip Man, pero sí sobre su archifamoso alumno Bruce Lee. Yip Man fue considerado en su tiempo el mejor maestro de Artes Marciales del mundo, y fue el primero en enseñar abiertamente el estilo Wing Chun de Kung Fu (caracterizado por golpes y bloqueos cortos de gran velocidad, aprovechar la fuerza del contrario y fuerte manejo de energía interna o “Chi”). En la película que lleva su nombre (de 2008), Yip Man (Donnie Yen) le dio una lección a 10 cinturones negros de Karate que pretendían destrozar la moral de los peleadores chinos. Era la época de la invasión Japonesa y Yip Man había vivido en carne propia el empobrecimiento de su país y la violencia que azotaba las calles. Enfurecido por la muerte de su amigo el maestro Lao, Yip Man reta a 10 japoneses y los deja en el suelo, con la cara ensangrentada y varios huesos rotos (brutal la toma en que rompe la pierna de un japonés, enganchándola y clavando un puntapié directo a la articulación).


El “Cásico”


Hay una frase popular que dice que Chuck Norris es inmortal porque sabe que en el Cielo lo espera Bruce Lee. No podíamos dejar de mencionar la última escena de la película The Way of The Dragon (1972) en la que Norris y Lee se enfrentan en el Coliseo Romano, considerada “el clásico” de las Artes Marciales. En esta escena observamos cómo el campeón mundial de Karate (Norris) pone en aprietos a Lee (Kung Fu), que al notar la habilidad de su oponente, se la toma en serio y acaba por darle una paliza. Lo que muchos no saben (y mis conocimientos sobre la materia me permiten decirlo) es que el “estilo” que usaba Bruce Lee en sus películas, tenía, en verdad, muy poco de Kung Fu, ya que él apenas entrenó 6 meses con Yip Man –que no le reconoce como alumno- antes de mudarse a San Francisco (y esto da para un artículo más extenso). Eso no quita, sin embargo, que Lee haya sido un gran peleador y estudioso de las artes de combate (además de saber ALGO de Kung Fu y de Tai Chi, aprendió técnicas de Karate, Judo, boxeo, esgrima, lucha grecorromana, etc.), y que se le reconozca por haber abierto el mercado de las Artes Marciales chinas a occidente.


“Borracho pego mejor”


Si querías una excusa para pegártela más seguido, ésa te la da Jackie Chan en su película El Maestro Borracho. Luego de entrenar duramente con el maestro So Chan, Wong Fei Hung (Jackie Chan) debe utilizar las técnicas de los 10 dioses ebrios para vencer a un sicario que pretende matar a su padre. Estos estilos consisten en una serie de movimientos “torpes” (en verdad están calculados) que confunden al oponente, y a la vez, incorporan una característica de cada dios (por ejemplo “Lu, el dios de la fuerza interior” o “Lan, el borracho de la pierna de hierro”). Jackie Chan, quien aprendió los estilos tradicionales del Kung Fu desde su infancia en el teatro de Pekín (la mayoría de obras eran épicas, basadas en antiguas leyendas), para esta película estudió los 10 estilos mencionados y a partir de ello creó su propia versión llamada “El Mono Borracho”.


La Mantis contra el Borracho


Personalmente, creo que éste debería ser considerado el verdadero “clásico”: Jet Li –campeón de Wushu (Kung Fu acrobático)- Vs. Jackie Chan –experto en Kung Fu tradicional-. En esta escena épica, que pertenece a la película El Reino Prohibido, Jackie Chan emplea, una vez más, el estilo borracho, para enfrentar al clásico estilo mantis de Jet Li. Ellos se disputan un bastón mágico para devolvérselo al Rey Mono (Sun Wu Kong, interpretado también por Jet Li) y vencer al malvado dios de la guerra. La pelea es sumamente reñida aunque la balanza se inclina ligeramente a favor de Li, por ser el protagonista del filme (yo opino que en la vida real ganaría Chan, dado que el Kung Fu tradicional es mucho más aplicativo que el Wushu –utilizado más en exhibiciones-). Un dato curioso de esta película es que también toma como base la obra china Peregrinación hacia Oeste, en la cual también se inspiró el anime Dragon Ball.


El Arte de la Lucha


Entrando un poco más en el cine de autor, Zhang Yimou nos trajo en 2002 una joya llamada Héroe, que además de contar con personajes interesantes, sorprendentes giros argumentales  y una fotografía magnífica, cuenta con coreografías de lucha que resaltan el lado más artístico del Kung Fu. Una de las escenas más impresionantes es la de Luna (Zhang Ziyi) y Nieve Voladora (Maggie Cheung), cuyo contraste de color (el rojo sobre el dorado), resalta la sutil fatalidad de los movimientos. El motivo de la contienda es la muerte de Espada Rota (Tony Leung Chiu Wai) a manos de Nieve Voladora luego de la infidelidad de éste. Luna quiere vengar a Espada rota, pero la superioridad de Nieve es evidente. Los movimientos de ambas son ligeros, acrobáticos y veloces. Por momentos la cámara congela el movimiento en el aire. Se siente el misticismo de la espada china que es también aquí el alma del artista marcial.



Espadachina ciega



Siguiendo con la filmografía de Zhang Yimou, tenemos otra obra de arte en la que el Kung Fu toma suma importancia: La Casa de las Dagas Voladoras, otra de esas películas que te quema las neuronas con un giro argumental 180°. Según el inicio de la historia, el gobierno de la Dinastía Tang se ha corrompido, surgiendo a raíz de eso, un grupo rebelde llamado Las Dagas Voladoras. Un oficial de la armada gubernamental se encuentra en busca de una de sus miembros más importantes, una joven ciega (Zhang Ziyi) que se esconde en una casa de entretenimiento. Una de las escenas más impactantes se da cuando el militar reta a la falsa bailarina a un juego de sonidos que incluye pasos de danza. En medio del baile, ella le roba la espada y lo ataca, iniciando un ágil combate de Jian (espada china) contra Dao (sable chino). Al igual que en Héroe, aquí se luce mucho la velocidad y la acrobacia; se contrasta la sutileza aparente de un movimiento, con su mortalidad. La fotografía y el color también son fundamentales en cada escena; típico de Zhang Yimou.



El lado místico



Otro de los grandes que se atrevió a incursionar en el género de Artes Marciales es Wong Kar Wai, quien nos presenta su propia versión de la vida de Yip Man en su película The Grandmaster (2013). Este biopic se centra más en el lado filosófico del Kung Fu; los diálogos son sumamente importantes y tienen una profundidad que requiere paciencia. Lo mismo sucede con el ritmo de la acción, que va pausadamente y explorando la psicología de los personajes. Wong Kar Wai muestra el Kung Fu como una danza en la que uno se explora y se descubre, dejando la parte efectividad agresiva para la última parte del filme (centrada en la invasión japonesa). Una de las peleas más importantes de la película se da entre Gong Er (Zhang Ziyi), marcialista norteña, y Yip Man (Tony Leung Chiu Wai), maestro sureño. Si él la vence, ella le enseñará la técnica de su padre, el gran maestro Gong Yutian. En esta ocasión, el Norte, más fluido y acrobático, se impone ante el Sur, con sus poses más marcadas y sólidas.


Tigre Agazapado, Dragón Escondido



Antes de ganar el Oscar a Mejor Director con The Life of Pi, Ang Lee ganó dicho reconocimiento con El Tigre y el Dragón, que también obtuvo el premio a Mejor Película Extranjera. En dicho filme, una entonces desconocida Zhang Ziyi interpretaba a Yu Jiao Long,  joven de la nobleza que huye del lecho nupcial para seguir su propio deseo de aventura. En ese camino, roba la espada del maestro Li Mu Bai (Chow Yun Fat), de modo que Shu Lien (Michelle Yeoh), compañera del maestro, decide recuperarla y convencer a Jiao Long de que regrese con su familia. Ambos personajes son expertos en Kung Fu y dominan las armas chinas, de modo que el duelo entre ellas se cataloga como una de las mejores de escenas de Artes Marciales de la Historia del Cine. Jiao Long (Ziyi) empuña todo el tiempo el “Destino Verde” (la espada de Li Mu Bai), mientras que Shu Lien (Yeoh) necesita alternar entre distintas armas para poder hacerle frente (entre ellas el Dao –sable curvo-, la Chian Shu –lanza-, los garfios, los cuchillos, y finalmente la espada recta –Jian-).


Kenjutsu según Tarantino



Sabemos que Tarantino es un hincha acérrimo de las películas de Artes Marciales. En Kill Bill hizo homenaje a ellas desde el traje amarillo de Uma Thurman (el de Bruce Lee en Operación Dragón), hasta la lucha de Katanas (espadas japonesas) en la escena del restaurante. Esta escena, precisamente, es una de las más emocionantes del filme y hace alusión a las películas de samuráis antiguas. Algo curioso es que esta secuencia tiene, por principal antagonista, a Gordon Liu (como Johnny Mo, líder del “Loco 88”). Liu es otra estrella del Kung Fu bastante popular en EE.UU. Quienes conozcan algo de Kenjutsu o Kung Fu, notarán que el actor sujeta la espada como si fuese un bastón chino, y utiliza el arma como si se tratase de un bastón de tres secciones (Kung Fu). Los otros actores, en cambio, sí sostienen la espada samurái en la forma correcta. En Kill Bill Vol. 2 también encontramos a Gordon Liu, esta vez como el maestro Pai Mei.


Los trucos del Ninja



Las películas de Gordon Liu suelen rescatar el respeto a todas las Artes Marciales y apegarse a las técnicas originales, evitando el uso de efectos especiales. En Shaolin Challenges Ninja, Ha-To (Liu), marcialista chino, está casado con una marcialista japonesa, lo cual les tiene en contienda constante. Por un malentendido, una de sus discusiones es interpretada por los japoneses como un duelo entre los estilos de sus países. Ahora Ha-To debe enfrentar a un japonés experto en cada estilo: un samurái, un karateka, un judoka, dos expertos en Kobudo –uno que usa los trinches o “sais” y otro que usa el nunchaku (vara de dos secciones)-, un experto en Yai –lanza japonesa- y finalmente, a un ninja. La pelea contra el ninja es la mejor de todas y la única que queda en “empate técnico” (en todas las demás vence el marcialista chino). En esta se aprecia claramente el estilo “tramposo” que caracteriza al ninja: esconderse, golpear por la espalda, aprovechar la oscuridad, correr, aprovechar las distracciones. El ninja nunca se planta de frente, ataca desde las sombras.


El honor del Samurái





Con los colonizadores, llegó también el opio a China, debilitando a la población. Ello generó las burlas de los colonizadores, que llamaban a los chinos “los enfermos de Asia”. La película Fearless retrata la vida de Huo Yuanjia (interpretado por Jet Li), héroe que rescató el honor de los chinos. La película cuenta con excelentes escenas de combate, pero el plato fuerte llega al final. Tras haber vencido a sus tres oponentes occidentales (inglés, español y francés), debe enfrentarse a un honorable luchador japonés. Primero utilizan armas: Huo Yuanjia usa el Nunchaku Triple (vara de tres secciones) y Tanaka (el japonés) usa la Katana (espada samurái). La pelea termina en empate (con ambos combatientes apuntando con el arma al cuello de su rival). Luego pelean a puño limpio (Huo Yuanjia con el Kung Fu y Tanaka con el Karate), pero en el intermedio Yuanjia ha sido envenenado y sale mareado al ring. Tanaka lleva bastante ventaja y Yuanjia tiene que hacer un esfuerzo descomunal para esquivar sus ataques y poder encajar un golpe. Sin embargo, Tanaka descubre lo ocurrido con Yuanjia y le declara ganador.


La Furia del Dragón



A pesar de que no ser un experto en Kung Fu –como hemos señalado-, no podemos negar el impacto de Bruce Lee. De hecho, aunque los maestros de Kung Fu critiquen duramente a Lee en el aspecto técnico (señalando que no conocía ni medio estilo completo), lo que sí le reconocen es el haber expandido las Artes Marciales chinas en una época en que lo único que se conocía en occidente era el Judo y el Karate. Otra de sus películas más conocidas es Furia Oriental, que toca nuevamente el tema de la rivalidad entre chinos y japoneses. La escena más emocionante es aquella en la que Chen Zhen (Bruce Lee), alumno del mencionado Huo Yuanjia decide vengar una burla por parte de los japoneses, a quienes además culpa de la muerte de su maestro. El estilo de Lee se basa sobre todo en golpes y patadas explosivas y contundentes. No usa una forma definida, pero podríamos describirle como un “Full Contact achinado”; un estilo de boxeo bastante fluido (influencia del Kung Fu) y potente que incluye patadas (las patadas altas eran uno de los fuertes de Lee). Su arma favorita, sin duda, era el Nunchaku (vara de dos secciones), que utiliza con bastante destreza como se observa en esta escena.


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1 comentario:

  1. De las que mencionas, a parte de Kill Bill, que ya es un clásico moderno, me encantó Héroe, el Gran Maestro no me impactó tanto, yo mencionaría también El Hombre de los Puños de Hierro.

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